
..............«Et Verbum caro factum est!». Estas fueron las últimas palabras que Nuestro Padre dejó escritas. Él sabía que la Encarnación daba sentido a todas nuestras vidas, y por eso, sabemos que desde su niñez y adolescencia, Dios nuestro Señor le concedió la gracia de percibir nítidamente el valor relativo del tiempo de cara a la eternidad............
No puedo dejar de desahogar los sentimientos que me provoca tu muerte, quizá esté muy lejos de la persona que era cuando nos conocimos.
Ya son más de 10 años desde aquél día cuando te vi y te conocí por primera vez, y supe con toda la certeza que te puede regalar la fe que eras un hombre de Dios, un hombre dispuesto a dar su vida por sus hermanos los hombres, por Cristo, por su Iglesia.
En un momento complicado y raro de mi vida, te vas a alcanzar tu corona, a seguir tu meta tan querida, tan anhelada. Todavía me hace vibrar, el recuerdo de tus palabras con esa voz tan fuerte, tan decidida cuando repetías con tanta pasión y certeza "Para mi la vida es CRISTO y la muerte una ganancia". Ya eres un Campeón!!
No puedo más que decirte GRACIAS GRACIAS GRACIAS...no te imaginas lo mucho que te agradezco tu fidelidad, tu amor por la misión, por las almas, tu delicadeza y visión para guiar a tantas almas que tuvimos la fortuna de cruzarnos en tu camino.
No dudo de tu fidelidad hasta morir en la raya, porque a pesar de todas las dificultades, las calumnias, el dolor, el sufrimiento tu opción siempre fue Cristo y creo que tu muerte me hace pensar en la inmensa urgencia que tengo de regresar a El.
Los que te conocimos sabemos de tu santidad y del profundo amor que siempre tuviste a Cristo y a su Iglesia y que ese fue el único motor de tu existencia.
Gracias por decirme a su tiempo que mi felicidad estaba en otro lado, por tener la delicadeza de estar cerca en procesos tan complicados, por seguir tan presente todos estos años a pesar de mi distancia.
Creo que hoy 31 de enero de 2008, toda tu familia tiene una enorme tristeza por tu partida porque podemos sentir un sentimiento de abandono al saber que Nuestro Padre llegó al final de su peregrinación terrena, pero felices estamos porque se te ha cumplido lo que tantas veces nos repetiste, era tu gran deseo....el momento del abrazo eterno, con tu único y eterno amor!!
Gracias nuevamente por tu fidelidad a la misión, porque tu fidelidad fue el motor de la fidelidad de muchos que han sido claves en mi vida, gracias por el tiempo que dedicaste a contestarme esas cartas que en su momento fueron un bálsamo para el dolor de mi alma....Habría tanto que quisiéramos decir. Pero yo creo que lo que todos queremos ahora es el silencio que contempla y agradece, sufre y confía con el gozo del que cree y espera, en medio del dolor que no se puede comunicar con palabras.
No puedo dejar de decirte que ahora que estás ya en la meta, intercedas por todos los que quedamos acá, por todos tus hijos e hijas que tanto te queremos, que tanto te agradecemos.
Es hora de sacar la casta de cofundadores, la casta de quien recibe el pendón de alguien que dejó su vida en la batalla, el amor sincero que se traduce en acciones, como siempre lo dijiste "El amor es donación, y no se entiende de otra forma".
Tu sabes cuales son mis batallas, siempre fui muy clara contigo y por eso te digo que desde mis batallas buscaré como tu, el premio del cielo.
Gracias Nuestro Padre....ya estás allá con muchos de tus hijos e hijas que siguieron al pie de la letra tu ejemplo de santidad.
Hoy más que nunca agradezco a Dios Nuestro Señor mi vida, mi vida como la he vivido hasta ahora, con todos y cada uno de sus episodios...porque gracias a eso soy lo que soy ahora.
No dejes de encomendarnos, de encomendarme....
«Yo soy la resurrección y la vida; –dice el Señor–todo el que vive y cree en mí, no morirá para siempre»(Jn 11, 25-26).
1 comentario:
Se me salen las lágrimas...
Entera y eterna gratitud.
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